El libro recomendado por guitarmonia.es

Intercambio modal

Los sistemas diatónicos mayor y menor son claves para describir los sonidos típicos en la música popular, pero hay muchos casos en que las progresiones de acordes parecen no encajar en las reglas de una u otra tonalidad. Lo normal es que una progresión gire alrededor de la tónica de un acorde mayor o menor, aunque puede también tener acordes que no pertenezcan a la armonía de la escala de la nota tónica. El término general para describir la armonía no diatónica es el de Armonía Cromática, que incluye notas que no se encuentran en la escala diatónica. La armonía cromática no es necesariamente disonante. De hecho, algunos estilos muy populares de música, como el blues y el rock, depende mucho de este tipo de armonía en sus sonidos.

Es interesante remarcar que algunas de las progresiones de acordes más simples de oir y tocar requieren de una compleja explicación teórica. Esto se debe a que los sistemas diatónicos fueron desarrollados antes de la incursión de los estilos no occidentales, como el blues, que introdujeron sonidos que quedaban fuera de las reglas de la armonía clásica. En un esfuerzo para expandir esas reglas, se han desarrollado varias teorías que explican cómo funciona la armonía cromática y cómo puede ser reconocida fácilemente.

Tonalidades paralelas

Las dos cualidades básicas de una tonalidad en la música occidental son la mayor y la menor. En teoría clásica, estas dos tonalidades, incluyendo las escalas diatónicas mayor y menor y sus respectivas armonías son referidas como modos, por ejemplo, “modo mayor” o “modo menor” (este es el significado usual clásico de la palabra “modo”, opuesto al concepto de modos Griegos).

LLegados a este punto, hemos aprendido a aplicar los modos mayores y menores como sistemas completamente separados, cada uno basado en su propio centro tonal. Gran parte de las progresiones de acordes pueden ser analizadas como pertenecientes a un modo u otro, pero otro gran grupo de ellas no se pueden explicar claramente de esta forma. Por ejemplo, la progresión: C – Bb – Eb – C no puede encuadrarse en ninguno de estos dos grupos, mayor o menor.

La progresión anterior parece estar centrada en torno a C mayor, ya que empieza y termina en ese acorde. Los acordes Bb mayor y Eb mayor, sin embargo, está claro que no pertenecen a la armonía de la escala de C mayor, ni C mayor pertenece a las armonías de estos acordes. Si tocamos la progresión, no cabe duda de que es un sonido muy familiar y nada disonante o extraño al oído. ¿Cómo, entonces,  se puede explicar que estos acordes parecen pertenecer a la armonía de C mayor cuando no encajan en el sistema diatónico de C mayor? La respuesta la encontramos en el llamado intercambio modal. Según éste,  estas progresiones de acordes son producto de una mezcla de las armonías de modos paralelos mayores y menores.

Los acordes Eb y Bb, que desafían al sistema diatónico de C mayor, pertenecen de hecho al sistema de C menor. El concepto básico del intercambio modal es que la fuerza de la relación de los dos modos respecto a una misma tónica permite a las armonías de ambas escalas hacer este tipo de intercambios.

Dado que C mayor es el acorde tónico, los acordes Bb y Eb son analizados como acordes que han sido tomados prestados de C menor, añadiendo un colorido a la tonalidad original sin cambiar el centro tonal.

En la mayoría de los casos, el intercambio modal ocurre cuando el acorde tónico es mayor y toma su “préstamo” de su paralelo menor. Algunas veces, en cambio, el proceso se invierte de la misma forma, cuando el acorde tónico es menor, y los acordes son tomados del paralelo mayor.


El libro recomendado por guitarmonia.es