En la música escrita el aire se puede dividir en pequeños fragmentos. Cada uno de estos fragmentos se llama compás y contiene un cierto número de partes o pulsaciones. Así resulta mucho más fácil medir y contar un aire que si se contara el número de golpes por minuto.
La organización de los compases en una pieza de música se describe mediante signos que indican cuántos golpes o partes hay en cada compás y cuanto dura cada golpe.
Toda pieza de música escrita tiene al principio dos números, escritos uno sobre el otro; el superior indica cuántas partes hay en un compás y el inferior indica el valor temporal de cada parte.
Es importante recordar que los números se refieren a partes o pulsaciones, no a notas. En un compás se puede tocar cualquier combinación de notas y silencios, con tal de que el valor temporal total sea igual al de las partes que componen el compás.
Compases sencillos
Las equivalencias entre número y figura musical son las siguientes:
- 1 equivale a la redonda.
- 1/2 equivale a la blanca.
- 1/4 equivale a la negra.
- 1/8 equivale a la corchea.
- 1/16 equivale a la semicorchea.
- 1/32 equivale a la fusa.
- 1/64 equivale a la semifusa.


