El libro recomendado por guitarmonia.es

Progresión de acordes

En esta tabla se indican muchas de las progresiones de acordes I-IV-V en las que intervienen los acordes básicos. Los acordes I (tónico) y IV (subdominante) pueden ser mayores, menores o de séptima, pero el acorde V (dominante) es siempre mayor en estos ejemplos y suele tocarse con séptima.

I IV V I
Tono de Mi Mi La Si7 Mi
Mim La7 Si7 Mim
Mim Lam Si7 Mim
Tono de La La Re Mi7 La
Lam Re7 Mi7 Lam
Lam Rem Mi7 Lam
Tono de Re Re Sol La7 Re
Rem Sol La Rem
Rem Sol7 La7 Rem
Tono de Sol Sol Do Re7 Sol
Sol7 Do Re7 Sol7
Tono de Do Do Fa Sol7 Do
Do7 Fa Sol7 Do7

Teoría de las progresiones de acordes

Durante el desarrollo de la armonía diatónica, se establecieron reglas para gobernar el movimiento de un acorde a otro, en progresiones. Estas reglas se basan en un estricto sentido de la consonancia y la disonancia y su función era organizar los cambios de acordes dentro de un tono, para que el acorde tónico emergiera claramente como “básico”, y así crear el mejor y más lógico efecto “horizontal” entre dos acordes.

El papel de los acordes primarios (que son los más importantes) está determinado por la llamada cadencia. Una cadencia (derivado de la palabra latina que significa “caer”) describe una frase final o que sugiere conclusión.

Normalmente aparece cerda del final de una melodía o pasaje musical. En las progresiones de acordes primarios existen cuatro cadencias diferentes.

  • La cadencia perfecta: es la resolución desde el acorde V (dominante) al I (tónico).
  • La cadencia imperfecta: es la progresión desde el acorde I (tónico) al V (dominante). Normalmente se presenta hacia la mitad de una secuencia de acordes, no al final, y también se puede emplear para describir el movimiento de cualquier acorde al V (generalmente, del II, IV o VI).
  • La cadencia rota: es la progresión desde el V (dominante) a cualquier otro acorde, que no sea el I (tónico); generalmente es al III, IV o VI.

En las secuencias de acordes en tono mayor, estas cadencias reflejan una clara sensación de movimiento, tensión y resolución. Sin embargo, en un tono menor, el acorde V (dominante) es una tríada menor, no una mayor, y eso significa que no produce el mismo efecto cuando se emplea en cadencias. Por esta razón, se elevó un semitono la 7ª nota de la escala menor, para crear la escala menor armónica. De esta manera, las tríadas construidas sobre las notas de la escala menor armónica podían producir una serie diferente de acordes: I menor, II disminuido, III aumentado, IV disminuido, V mayor, VI mayor y VII disminuido. Ahora el V acorde era mayor en vez de menor, y así se podían aplicar las reglas de la cadencia por igual a los tonos mayores y menores.

En la armonía tradicional hay unas reglas generales para emplear acordes diatónicos en una progresión. Estas reglas reflejan los gustos musicales de la época en que se elaboró el sistema diatónico.

  • Del acorde I se puede pasar a cualquier acorde.
  • Del acorde II se puede pasar a cualquier otro, menos al I.

El libro recomendado por guitarmonia.es